Esquerra Republicana (ERC) ha rechazado la posibilidad de formar en el Congreso un gran grupo parlamentario favorable a la República Catalana con los diputados de Junts per Catalunya (JxCat) y la CUP. El candidato de ERC en las elecciones del 10-N, Gabriel Rufián, ha considerado que sería "contraproducente", ya que se perdería "tiempo y diversidad".

Según su parecer, más de un grupo independentista en el Parlamento causa más incomodidad gracias a que se dispone de más tiempo para intervenir en el hemiciclo. Por su parte, la candidata de JxCat, Laura Borràs, se ha preguntado: "¿Cómo puede ser contraproducente hacer aquello que tu rival más teme?". La exconsejera ha lamentado que la respuesta de ERC representa "una oportunidad perdida", puesto que, según ella, han demostrado que juntos "somos capaces de desestabilizar y poner contra las cuerdas al Estado español".

En este contexto de falta de unidad de las siglas independentistas que se presentan a la contienda electoral del 10-N, algunas territoriales de la ANC, entre ellas las de Lleida, Anoia y el Alt Urgell, han pedido el voto para JxCat o la CUP, pero no para ERC. No quieren que se negocie nada en Madrid que no sea el derecho a la autodeterminación.