El candidato del PSOE y presidente del gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, inicia hoy mismo una ronda de contactos con los líderes políticos del resto de formaciones para explorar las posibilidades de una investidura y la conformación de un gobierno "progresista".

Los socialistas aspiran a conseguir una investidura fruto de un acuerdo con Unidas Podemos y sus confluencias y el "sí" de los 10 diputados de Ciudadanos, una fórmula que le permitiría no depender de las fuerzas independentistas.

"Lo trabajaremos", ha afirmado el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, que ha evitado hacer autocrítica sobre la estrategia de un partido que ha perdido 700.000 votos y tres escaños respecto a los resultados del 28-A.

La dirección de los socialistas ponen dos líneas rojas sobre la mesa de negociación: no habrá ninguna gran coalición con el PP y se evitará los pactos con los partidos independentistas.

De momento, el partido que queda excluido de las negociaciones es la formación de extremaderecha Vox, que en estas elecciones se ha convertido en la tercera fuerza del Congreso de los diputados.

El líder del PSC, Miquel Iceta, en cambio, no descarta a los independentistas. "Quién vote 'no' a la propuesta de Sánchez estará votando Vox. Hay que explorar todas las posibilidades para evitar una tercera repetición electoral", dice Iceta.