Todo está abierto. Aunque a estas alturas parecería que podría haber un acuerdo entre el PSC y JxCat para que la socialista Núria Marín asuma la presidencia de la Diputación de Barcelona, hasta jueves 11 de julio a las 12 del mediodía puede pasar cualquier cosa.

Esquerra Republicana no ha tirado la toalla y aspira a cerrar un pacto independentista con JxCat, aunque estos últimos no han olvidado la jugada de los de Oriol Junqueras echándoles de la alcaldía de Sant Cugat (Barcelona).

Y no sólo Sant Cugat. Otro ejemplo es que a pesar de que JxCat ganó a la mayoría de municipios de la comarca de Osona, ERC pactó con quién fuera para echar su principal adversario independentista. En Tona (Barcelona), por ejemplo, ERC ha enviado a JxCat a la oposición al pactar con Aixequem Tona, a pesar de que JxCat había ganado las elecciones.

A estas alturas todo el mundo negocia con todo el mundo y, por lo tanto, se pueden dar otras coaliciones de gobierno de una institución sin problemas financieros. Así en las negociaciones, Barcelona en Comú-Podem prefería un tripartito de izquierdas con socialistas y Esquerra. Además, se podría dar otro tripartito: PSC- BComú y Ciudadanos, que suma 25, dos más que la opción independentista.

La Diputación de Barcelona está formada por 51 diputados. Estos, obligatoriamente, son también regidores o alcaldes porque es a través de las elecciones municipales como se determina quién de los electos de cada municipio ocupan un lugar de diputado.

El pleno de la Diputación de Barcelona lo forman 16 diputados del PSC, los mismos que ERC, y completan el plenario los 7 de JxCat, los 5 de Barcelona en Comú-Podem, 4 de Ciudadanos, 2 del PP y 1 de Tot per Terrassa.