Alejandro Fernández será elegido hoy sábado nuevo presidente del PP en Cataluña en el congreso que la formación celebra en Sitges. De este modo, el partido cierra la etapa de Xavier García Albiol, concentrado ahora en la tarea de intentar recuperar la alcaldía de Badalona en las próximas elecciones municipales.

La situación en que se encuentra Alejandro Fernández en el partido es complicada. El PP ha perdido la Moncloa y está en una dura competencia con Ciutadans por el espacio de la derecha en el Estado; ha perdido también la batalla por el liderazgo del frente unionista en Cataluña en detrimento de los de Albert Rivera, y al mismo tiempo sienten la presión ultra de Vox. Los resultados del 21-D (de 11 diputados a 4, con Cs saltando de 25 a 36) pesan, y mucho, en el ánimo de los cuadros y los militantes de la formación.

Por otro lado, el nuevo secretario general del PP catalán será Daniel Serrano, que preside el partido en Barcelona. Así, Serrano será el hombre fuerte de la nueva etapa. Muy cercano a Alejandro Fernández, comparte con el nuevo presidente vínculo generacional -los dos tienen 42 años- y posiciones ideológicas.

Fernández y Serrano mantienen un discurso llevar contra el sobiranisme y apuestan por un conservadurismo desacomplejado. Hay otro elemento que los une: su buena sintonía con el nuevo líder del PP, Pablo Casado, a favor del cual se posicionaron en las primarias que vivió el partido.

El primer reto de la nueva etapa popular son las elecciones municipales, y especialmente en Barcelona, donde todavía tienen que acabar de cerrar su propuesta.