Después de que ni ERC ni la CUP hayan comprado a la Crida como eje vertebrador del independentismo, se apunta que la cúpula del PDECat estaría pactando un acuerdo con la plataforma de Carles Puigdemont que sería comparable con la fórmula de la coalición Convergència i Unió que tan buenos rendimientos políticos dio al nacionalismo catalán.

La nueva coalición entre el PDECat y ls Crida se concretaría después de las próximas elecciones municipales del 26 de mayo, según avanza El Periódico, con la voluntad de evitar un enfrentamiento total entre las diferentes facciones ex-convergentes divididas ahora entre los que se quedaron al PDECat y quien se han puesto junto a Puigdemont.

Según lo que ha trascendido, el expresidente Puigdemont vería con buenos ojos la necesidad de no enfrentarse con el partido heredero de CDC, y el presidente del PDECat, David Bonvehí, ya estaría trabajado en documentos que habría enviado a los independentistas presos y en los que incluso se habría concretado el reparto de cuotas.

Se apunta que en el reparto entre PDEcat y la Crida, el cabeza de cartel para las elecciones al Parlament sería para la plataforma de Puigdemont mientras que el candidato a las elecciones generales lo pondría el PDECat. Bonvehí también habría puesto negro sobre blanco el reparto económico y de listas electorales.

A esta tregua se apuntarían Jordi Turull, Josep Rull y Joaquim Forn. Los tres dirigentes presos que forman parte de la comisión creada por el congreso del PDECat, junto con Bonvehí y Miriam Nogueras, para definir la propuesta que tienen que votar los asociados del partido. También se apunta que el expresidente Artur Mas estaría por la labor de hacer una coalición entre el PDEcat y ls Crida.

Hoy por hoy, un escollo sería que algunas voces dentro del PDEcat consideran que la Crida no dispone de implantación territorial y que cederles cuota de representación en una futura coalición sería un error estratégico, igual que el que CDC habría hecho dando cuotas hinchadas a UDC.

Desde el PDEcat se asume, pero, que el liderazgo del espacio político del nacionalismo reconvertido en independentismo corresponde a Puigdemont, quién ganó con su candidatura a ERC en las pasadas elecciones en el Parlamento catalán.

Con este panorama no se descarta que la posible coalición sólo serviría para que la Crida cogiera musculatura y acabara fagocitando al PDEcat, tal como algunos dentro de este partido están convencidos que es la intención última de Puigdemont.