Por primera vez desde que estalló el caso de pederastia de Montserrat, y una vez publicado el informe de los investigadores, el abad de Montserrat, Josep Maria Soler, ha roto el silencio concediendo entrevistas a diferentes medios de comunicación catalanes.

Soler destaca la gravedad de los casos de pederastia que se han conocido. Explica que, a pesar de que al Escolania ya hace tiempo que funcionan mecanismos para evitar casos como estos, reforzarán el protocolo para que todas las actividades que se hacen alrededor del monasterio estén reguladas. También ha anunciado que nombrarán un "defensor del menor".

Soler pide perdón "por los abusos, el daño hecho y los errores en los controles". El abad también tiene previsto pronunciarse en este sentido en la misa de hoy, día de la Virgen, que oficia él mismo.

En las entrevistas, el padre abad también hace referencia a las peticiones de dimisión que le han llegado. Dice que no ha recibido ninguna de dentro de la Iglesia, que según él es a quien le corresponde. De hecho, dice que le han pedido justo que continúe, como así tiene previsto hacer.

El monasterio de Montserrat ha hecho público el resultado de la investigación sobre los casos de pederastia que apuntaban a un monje de la comunidad. El demolidor informe de los investigadores sobre abusos sexuales en Montserrat constata que el hermano Andreu M. Soler, monje responsable de los escoltas entre los 70 y los 90, fue un "depredador sexual y un pederasta".