Las relaciones entre el gobierno vasco y el gobierno catalán no pasan por sus mejores momentos. De hecho, las relaciones entre el Palacio de Ajuria Enea y el Palau de la Generalitat son malas desde que el lehendakari Íñigo Urkullu intentó intermediar durante los días álgidos del procés eln2017 para dar una salida al entonces presidente catalán Carles Puigdemont, y este se desentendió del trabajo hecho por Urkullu en el último momento.

La gota que ahora ha hecho colmar el vaso han sido las declaraciones hechas este 1-O por el expresidente catalán Puigdemont en las cuales afirmaba que en Euskadi hubo "casi mil muertos y nunca se aplicó el 155".

Estas declaraciones han provocado que el portavoz del gobierno vasco, Josu Erkoreka, las haya calificado de "desafortunadas e impertinentes", añadiendo que "es tan evidente que lo mejor es no tomarlas en consideración".

El portavoz vasco, en declaraciones a Onda Vasca, ha situado las declaraciones de Carles Puigdemont "en el momento de tensión que están viviendo en Cataluña, y particularmente, el señor Puigdemont".