El gobierno de la Generalitat de Cataluña ha dirigido un llamamiento al independentismo para que mantenga un comportamiento cívico durante las manifestaciones que organizará los próximos días, empezando por este lunes, cuando se espera que se movilice contra la presencia en Barcelona del rey de España, Felipe VI de Borbón.

Torra ha encabezado la reunión, este lunes por la mañana, del gabinete de seguimiento de los hechos relacionados con las movilizaciones independentistas de las últimas semanas, a la que también han asistido el vicepresidente Pere Aragonés y los consejeros Miquel Buch, Meritxell Budó, Ester Capella, Alba Vergés y Damià Calvet. Como balance, el gobierno ha concluido que las movilizaciones de la semana pasada se desarrollaron, generalmente, de manera "democrática y pacífica".

Sobre la visita del monarca, motivada por la entrega de los premios de la Fundación Princesa de Girona, la ministra de Justicia en funciones, Dolores Delgado, ha instado al gobierno catalán a garantizar la normalidad durante la visita de Felipe VI y la jornada electoral del próximo domingo, 10 de noviembre.

La campaña Tsunami Democràtic ha negado que pretenda perturbar la celebración de las elecciones generales, pero ha anunciado concentraciones festivas y reivindicativas para el sábado, la jornada de reflexión. En cuanto a la visita del rey de España y su primogénita, los CDR han llamado a la revuelta popular y durante las últimas horas independentistas han cortado la avenida Diagonal para protestar contra la presencia de la jefe del Estado, considerada "una provocación" por el vicepresidente de Òmnium Cultural, Marcel Mauri.

La dirección de la Fundación Princesa de Girona, cuyos galardones excepcionalmente se entregan en la capital catalana en una fecha no habitual, ha reconocido "preocupación" por las protestas.