El gobierno de la Generalitat sigue incumpliendo los "mandatos democráticos" del Parlamento de Cataluña. A pesar de que el ejecutivo de Quim Torra se ha comprometido muchas veces a hacer un plan de choque para incrementar el parco público de la vivienda, ha llegado justo antes de las vacaciones de Navidad. En cambio, sí que había presentado una nueva herramienta, sin presupuesto, Mediem, que es una plataforma de mediación y colaboración.

Mediem tiene como objetivo poner en contacto a profesionales de las administraciones y las entidades sociales que se dedican a asesorar familias en riesgo de exclusión social e intermediar con sus acreedores.

Mientras tanto, el gobierno de Torra había aprobado dos decretos de la vivienda, pero que como no se habían pactado no los ha podido llevar adelante al Parlament, por no tener el apoyo mayoritario de la cámara. Ahora, sin embargo, todo indica que sí que obtendrá el apoyo. Otro incumplimiento es la creación de una mesa interdepartamental para actuar contra la vivienda vacía y ocupada.

Estos incumplimientos son a consecuencia de no disponer de un presupuesto actualizado. La Generalitat todavía funciona con las cuentas públicas aprobadas durante la etapa de Carles Puigdemont y que fueron acordadas con la CUP a cambio de hacer el referéndum del 1 de octubre.

Ahora, parece que la Generalitat ha llegado a un pacto con Comú-Podem en cuanto a los ingresos, a pesar de las críticas del sector más liberal de la antigua Convergencia. Lo que falta para ver es si este acuerdo acaba cerrando también un acuerdo presupuestario.

Según la ley catalana, el gobierno de la Generalitat tiene que presentar las cuentas en el Parlament durante el mes de octubre y a 31 de diciembre tienen que ser aprobadas. Si no es así, se prorrogan los presupuestos. Todo indica que a 31 de diciembre de 2019 no habrá un presupuesto por 2020. El año pasado, 2018, el departamento de Economía puso en una web unos presupuestos, pero no fueron aprobados por el Consejo Ejecutivo, tal como determina la norma y, evidentemente, tampoco por el Parlament.