La posibilidad de incorporar la figura de un "relator" a las reuniones entre el gobierno central y el de la Generalitat, que levantara acta de los contenidos de los encuentros y que había sido propuesto por el gobierno catalán, ha sido desestimada finalmente por el ejecutivo de Pedro Sánchez.

La vicepresidenta del gobierno central, Carmen Calvo, ha asegurado que las negociaciones bilaterales se harán en la "comisión bilateral" tal como lo contempla el Estatuto, con "la ministra Meritxell Batet y el consejero Afred Bosch".

Carmen Calvo ha desmentido la posibilidad de que haya un mediador o negociador en estas reuniones, y ha planteado la posibilidad que este "relator" se contemple en los encuentros entre los partidos políticos catalanes para hablar del procés, una mesa de partidos en la cual no asisten ni Cs, ni PP, ni la CUP.

En este extremo, Calvo ha asegurado que "esto ya no le tocará al Gobierno, le tocará a los partidos" catalanes ver "si los conviene" tener un facilitador en estas reuniones en las cuales el gobierno central no asistirá, y que los participantes son los que tendrían que elegir una persona "que conozca Cataluña".

De este modo ha respondido Carmen Calvo al alud de críticas que ha recibido el ejecutivo de Pedro Sánchez por haber apuntado la posibilidad de un relator o "notario", como lo definió el líder del PSC, Miquel Iceta, para que diera fe de las conversaciones entre el gobierno catalán y el del gobierno central.

Desde el PP se ha amenazado a Pedro Sánchez con la presentación de una moción de censura al considerar que el presidente del gobierno central había hecho "alta traición" incorporando un observador en las reuniones con el gobierno catalán.

El PP y Ciudadanos ya han hecho llamamientos a la ciudadanía a manifestarse el próximo domingo contra la propuesta que fue presentada por la Generalitat de tener alguien que levantara acta de las reuniones entre los dos ejecutivos, argumentado que en las reuniones se llegaban a unos acuerdos que después no se reconocían.