La portavoz y consejera catalana de la Presidencia, Meritxell Budó, ha afirmado que des "del Gobierno de Cataluña queremos garantizar que todos los ciudadanos y ciudadanas puedan disponer de los elementos de autoprotección necesarios para evitar el contagio en sus desplazamientos, que se incrementarán la próxima semana".

En este sentido, el ejecutivo catalán ha comprado 14 millones de mascarillas a una empresa de la comarca del Maresme, de las cuales las primeras 100.000 unidades se prevé que lleguen el próximo martes a las farmacias. Serán las mismas farmacias los punto de venta de las mascarillas y para adquirirlas habrá que presentar obligatoriamente la tarjeta sanitaria.

La voluntad del gobierno de la Generalitat es que la población catalana pueda tener por esta vía hasta dos mascarillas y que la primera sea gratuita. Budó ha pedido a la sociedad catalana que priorice su adquisición la próxima semana a las personas que tengan que desplazarse a los puntos de trabajo a partir del próximo martes. El resto de unidades irán llegando en diferentes paquetes hasta finales de mayo.

Por otro lado, Budó ha admitido, ante las informaciones aparecidas que municipios como Terrassa comprarán mascarillas por sus vecinos, que las medidas emprendidas por las administraciones locales como los municipios o las diputaciones son muy importantes y complementarias.