Ha empezado la cuenta atrás para decidir el futuro del presidente de la Generalitat, Quim Torra. O se lo destituye como pide la Junta Electoral Central (JEC), o el presidente del Parlamento, Roger Torrent, y la mesa, se la juegan y desobedece la decisión de la JEC. En el pleno de este lunes se tendrá que resolver el lío. De momento, los nervios son bastante visibles.

El presidente Torra vuelve a poner el Parlamento en el foco del debate sobre su acta de diputado. El jefe del Gobierno catalán ha advertido que lo que está en juego es la soberanía de Parlamento y no la cuestión concreta de su credencial parlamentaria. Replica así al ministro de Sanidad, Salvador Illa, que se mostraba seguro que la Cámara catalana "respetará las resoluciones judiciales".

El presidente ha recordado que "el Parlamento votó el día 4 de enero" y que "67 diputados ratificaron mi condición de diputado", de forma que "defendieron la soberanía de Parlamento".

En términos similares se mostraba el vicepresidente primero del Parlamento, Josep Costa (JxCat), que insistía ayer en una entrevista en el programa FAQs de Tv3 que el presidente Torra continúa siendo diputado a pesar de que la JEC insista a retirarle el escaño. Según Costa, "el ataque" de la JEC contra Torra tiene como objetivo "hacer caer el Gobierno" y, "de paso", "desestabilizar" el de Pedro Sánchez.

Por su parte, la JEC continúa inflexible en su decisión de aplicar ya la sentencia no firme de inhabilitación del presidente Torra y retirarle el escaño de diputado. Este sábado dio un paso más rechazando el último recurso que ha presentado la defensa de Torra por "carencia manifiesta de fundamento".