El ministro de Asuntos exteriores, Josep Borrell, ha sido el encargado de avisar que el Estado tiene "instrumentos" para obligar al gobierno de la Generalitat a cumplir la orden de la Junta electoral Central (JEC) poara que el presidente catalán, Quim Torra, quite durante la precampaña y la campaña electoral del 28-A los lazos amarillos y las banderas esteladas que lucen en todos los edificios públicos catalanes.

Josep Borrell, en declaraciones a la Cadena SER, ha afirmado que ve "acertada" la decisión de la JEC que daba 48 horas a Torra para hacerla efectiva. Borrell considera que los lazos amarillos son "símbolos partidistas" que "invaden" el espacio público con una determinada opción política.

Borrell, pero, ha ido más allá de la JEC a la afirmar que "la Junta dice que choca con la neutralidad del periodo electoral, creo que choca con la neutralidad de todos los periodos. Espero que cumpla, si no el Estado tiene instrumentos para velar que se cumpla". El ministro ha afirmado que no sabe si Torra hará caso de la orden de la JEC al considerar que del presidente catalán se "puede esperarse cualquier cosa".

Por su parte, en declaraciones al 3/24 la consejera de Cultura, Laura Borràs, ha afirmado que el Ejecutivo catalán y sus servicios jurídicos "se han puesto a trabajar" para recorrer la orden de la JEC. De hecho, la Generalitat tiene 20 días para recorrer en un contencioso-administrativo ante el Tribunal Supremo la resolución de la Junta Electoral Central.

Laura Borràs ha asegurado que el gobierno catalán continuará defendiendo "lo que representan" estos símbolos, que para Borràs es "hacer presentes a los ausentes y recordar qué está pasando y, claro, molesta mucho". Si Quim Torra no cumple la orden de la JEC de retirar los lazos amarillos, podría recibir una multa de 300 a 3.000 euros.