El Casal dels Infants ha denunciado la carencia de previsión por parte de la administración a la hora de atender al elevado número de menores extranjeros no acompañados (MENA) que han ido llegando a Catalunya en los últimos meses y años. Lo ha hecho en un documento que ha dado a conocer bajo el título de 'Posicionamiento público. Acogida y protección de menores extranjeros no acompañados y jóvenes sólos". La carencia de medios adecuados para atender a estos menores no acompañados, la gran mayoría procedentes de Marruecos, ha provocado que mucho de ellos hayan acabado durmiendo y prácticamente viviendo en sedes judiciales o policiales ante la falta de plazas en los centros de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia de la Generalitat (DGAIA). "La acumulación de niños en dependencias policiales o de fiscalía esperando que el proceso de determinación de edad concluya es inadmisible", para el Casal de los Niños.

Esta asociación, nacida ahora hace 35 años para ayudar a los niños y jóvenes en riesgo de exclusión social, considera que "la llegada de menores extranjeros tensiona todavía más un sistema de protección de la infancia que en este país presenta déficits estructurales graves (precarización de sueldos, elevada rotación, recortes, plazas insuficientes,.." y lamenta que "no ha habido previsión ni planificación, a pesar de la advertencia de este incremento de llegadas, desde 2016". En este posicionamiento público asegura que "ahora la situación es de emergencia" y que hacen falta recursos extraordinarios para hacerle frente.

Reclama también que "hay que habilitar definitivamente un servicio de protección en la acogida de menores, adecuado para su atención, desde el primer momento, que no genere situaciones de pérdida de garantías de protección y mantenga al menor acompañado y enterado de todo, en cada momento". Recuerda, además, que los MENA "son niños que presentan una elevada complejidad (desconocimiento del idioma, trayectorias escolares cortas, periplo migratorio reciente, ningún vínculo personal en el país, proyectos migratorios que abarcan a otras comunidades o países europeos); alta autonomía, dificultades de adaptación a entornos de protección, angustia y ansiedad por el futuro"

Finalmente, afirma que "no podemos abordar procesos globales con acciones parciales y discursos simples. Hay que entender el flujo de llegada dentro del contexto europeo de crisis migratoria global" y pide que "no se utilice este tema que afecta niños como arma política".

La previsión de los expertos en migraciones es que la llegada de niños y menores no acompañados magrebís continúe siendo muy numerosa en los próximos meses.