El arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol, ha anunciado este jueves que mañana viernes presentará su carta de renuncia al cumplir los 75 años -los hace el 8 de febrero-, así como marca el código de derecho canónico. Así, el máximo representante de la Archidiócesis de Tarragona desde el 2004 tendrá que ser sustituido.

Con la presentación de la carta de renuncia, el arzobispo pone su cargo a disposición del Papa Francisco y, a partir de aquí, tendrá que elegir su sustituto. La respuesta del pontífice puede tardar meses, o incluso años.

La presentación de la renuncia del máximo representante del arzobispado tarraconense por jubilación llega en plena polémica por los casos de abusos a menores y la destitución de dos rectores por estos hechos y la desafortunada reacción del mismo arzobispo.

Pujol manifestó que las acciones de algunos religiosos, como los abusos, pueden ser a causa "de un mal momento" de los curas. Así, el arzobispo restaba importancia a las acusaciones diciendo que el hecho que una persona esté "obsesionada con el sexo y lo vaya buscando es una cosa" y el "mal momento", es otra. Después matizó sus palabras, alegando que se le había malinterpretado.