A diferencia del presidente de la Generalitat, Quim Torra, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, no ha desafiado la orden de retirada del lazo amarillo remitida por la Junta Electoral. El símbolo de solidaridad con los dirigentes del proceso encarcelados ha sido descolgado antes de que se agotara el plazo de 12 horas marcado por la Junta Electoral de la zona de Barcelona.

El consistorio ha informado, pasadas las diez de la noche de este jueves, que el lazo había sido retirado. Para la Junta Electoral, símbolos como este en el ayuntamiento vulneran la neutralidad de las instituciones públicas, ya que representan la exteriorización de una ideología.

Tensión de madrugada al Palau de la Generalitat
En el otro lado de la plaza de Sant Jaume de la capital catalana, un grupo de personas, entre ellas simpatizantes de Vox, han intentado quitar la pancarta que muestra un lazo amarillo que sigue colgada al balcó del Palau de la Generalitat.

La acción, que ha tenido lugar hacia la una de la madrugada, no ha sido consumada porque los Mossos d'Esquadra han intervenido. Los agentes han realizado identificaciones y se han producido momentos de tensión.