La reunión de la Junta de Seguridad Local, celebrada este viernes en Barcelona con la participación de representantes del Ayuntamiento de la capital catalana, el departamento de Interior de la Generalitat y los cuerpos policiales, tendrá como primer fruto la reapertura de la oficina de denuncias de delitos de la plaza de Cataluña, que estaba cerrada por obras desde 2017.

La alcaldesa Ada Colau y el consejero Miquel Buch han anunciado la reapertura, que aseguran que será inmediata, como medida destacada de un acuerdo de ocho puntos llamado "Barcelona, ciudad segura", que ambas administraciones pretenden implementar durante los próximos tres meses.

Colau y Buch han coincidido en reclamar un cambio legislativo, y a sumar esfuerzos con los jueces y la Fiscalía, para penalizar la reincidencia delictiva después de una reunión de más de dos horas que la alcaldesa pidió que se celebrara antes de lo previsto en un contexto en el que los barceloneses, según el barómetro municipal, señalan la falta de seguridad como su principal preocupación.

Interior, que cifra en un 30% el incremento de los robos violentos en la ciudad durante el primer trimestre de este año, había anunciado antes de la reunión, a través del consejero Buch, que incorporará 320 agentes de los Mossos d'Esquadra más a Barcelona.

Colau, que había reprochado a la Generalitat que no tenía suficiente cuidado de la seguridad en Barcelona, ha expresado después del encuentro que espera que habrá lealtad institucional en materia de seguridad.