El consejero catalán de Interior, Miquel Buch, desatiende la reclamación que le ha hecho el Ayuntamiento de Barcelona para que acabe con los cortes de tràfico que algunos independentistas hacen cada noche a la avenida Meridiana de Barcelona, que protestan por el encarcelamiento de los líderes del proceso independentista. Miquel Buch ha defendido, en declaraciones a RAC1, que su departamento cumple "escrupulosamente con el que marca la ley" en referencia a la protección del derecho de manifestación y reunión que contempla la legislación.

El titular de Interior asegura que su departamento no tiene que autorizar los cortes de tránfico y que estos sólo tienen que ser comunicados, añadiendo que sólo pueden tomar una decisión que "no puede ser ninguna otra que la que se ajusta a la ley, y la ley aquí es muy clara: el derecho a reunión y manifestación es uno de protegido por la Constitución española".

Buch ha defendido que cuando Interior recibe la comunicación sólo vigilan "s no hay riesgo para las personas y los bienes", y si no se dan estas circunstancias, no pueden impedir la actividad comunicada. Estas declaraciones contradicen las que hizo el teniente de alcalde de Seguridad del ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle, quién aseguró que sí que había peligro para personas y bienes en los cortes de tránfico independentistas de la Meridiana.

De hecho, por este motivo, el ayuntamiento de Barcelona ha exigido que la Generalitat ponga punto final a estos cortes de tráfico que dificultan la circulación de vehículos por esta vía principal de entrada y salida de la ciudad, i que llevan afectando el tráfico durante cien treinta días.