El consejero de Interior, Miquel Buch, se impone prudencia sobre la relación del CNI con el imam de Ripoll. Después de que el gobierno ha internacionalizado la polémica mandando una carta a los consulados de países con víctimas del 17-A y que Quim Torra haya hablado de "escándalo gravísimo", Buch pide no entrar en investigaciones abiertas.

En este sentido, ha admitido en una entrevista al programa Via Lliure de Rac1 una "diferencia de tono" con el presidente.

El consejero Buch remarca que es "el responsable de los Mossos d'Esquadra, un cuerpo que lleva a cabo operaciones de investigación encargadas por la justicia".

"Lo que es más sensato", ha dicho el máximo responsable de Interior respondiendo a las preguntas del periodista, "es que un servidor de usted, con operaciones e investigaciones en marcha, no se pronuncie".