Representantes de todos los ámbitos sociales de Barcelona a los cuales les une "sus sentimientos de amor por Barcelona y por la preocupación con la que viven la situación actual" se han agrupado en la asociación cultural Barcelona Distrito Federal (BDF).

Los impulsores de este proyecto defienden hacer un "frente común de gobernanza que se concreta en dos grandes áreas: la errónea definición del territorio a que nos referimos cuando pensamos en Barcelona y la sostenida pérdida de calidad y deterioro de los servicios públicos de algunos de nuestros gobiernos municipales en los últimos años".

Este jueves se presentó BDF en una conferencia a tres bandas que presentó el presidente de la nueva entidad, Josep Maria Cardellach. La primera parte de la conferencia fue a cargo del catedrático de Historia Medieval, José Enrique Ruiz-Doménec, quién hizo una exposición histórica de la ciudad desde sus orígenes.

El ex-gerente del Ayuntamiento de Barcelona y ex-secretario general de Presidencia de la Generalitat en el gobierno del socialista Pasqual Maragall, Ramón García Bragado, hizo un repaso de como el presidente de la Generalitat convergente, Jordi Pujol, desmontó la Corporación Metropolitana de Barcelona en 1987 al considerarla un contrapoder de los ayuntamientos socialistas.

García Bragado alertó sobre lo que considera un "bloqueo metropolitano", al considerar que hay "un fuerte statu quo. Todo el mundo gana con la debilidad de Barcelona. Si Barcelona es débil, la Generalitat es más fuerte. Tiene una extraordinaria vitalidad, pero a nivel institucional no, lo cual va en detrimento de todos".

El acto lo cerró la empresaria e ingeniera agrícola Marta Roger, un acto en el cual asistieron entre otros Antoni Fernández Teixidó, Joan Hortalà, Jordi Casas, Montserrat Nebrera o Daniel Sirera.