La Generalitat usó información de los Mossos para controlar a la Guardia Civil el 1-O, según una información que publica este domingo El Periódico, que ha tenido acceso en el sumario del caso.

De acuerdo con esta información, el entonces secretario general de Interior, César Puig, envió el 19 de septiembre cuatro correos electrónicos al secretario general de Economía y Hacienda, Josep Maria Jové, explicando qué estaba pasando en la empresa de mensajería Unipost. Y lo hizo reenviando los informes de incidencias que hacían los Mossos.

Puig está procesado por el caso de sedición que afecta el Mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero. Por su parte Jové, que actualmente es diputado, espera que el TSJ decida si lo investiga por los preparativos del 1-O.

El Periódico también desvela que el día 20 de septiembre hubo llamadas al más alto nivel entre ministerios y que la Guardia Civil, que no avisó de las detenciones, incluso llegó a preparar una misión de rescate para los agentes que había en la consejería de Economía.

Trapero también pasó información
El Mundo también afirma que el mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, facilitó a los políticos información capital para frenar la acción del Estado el día del referéndum.

Estas son las conclusiones de la policía judicial de la Guardia Civil, que concluye que los Mossos no activaron los recursos para impedir la consulta. También afirma que no se pusieron en marcha ni las unidades de mediación, ni de Seguridad Ciudadana, ni hablaron con la policía local para aparentar cumplir el mandato judicial.

Según la Guardia Civil, los Mossos sabían que los locales de votación se podrían ocupar el jueves por la tarde o el viernes y que la consigna era no echarlos. Y acusan el mayor de los Mossos de proporcionar información a los políticos para que impidieran a la Guardia Civil que pudiera hacer su trabajo.