La consejera de Salud, Alba Vergés, ha llamado este viernes por la noche al ministro de Sanidad, Salvador Illa, para expresarle el malestar del Gobierno por la polémica que se ha generado alrededor de las cifras de la covid-19 en Cataluña. En la rueda de prensa diaria que ofrece el gobierno español para dar la última hora de la pandemia, el director del Centro de Coordinación de Emergencias y Alertas Sanitarias, Fernando Simón, se ha mostrado sorprendido y preocupado por los últimos datos facilitados por Cataluña sobre nuevos positivos, y ha advertido que si el problema persistía, habría que poner remedio.

En el balance que se distribuye a la prensa se han reflejado 635 defunciones más que las que aparecían a la última comunicación del Ministerio de Sanidad del gobierno español.

Fuentes del Departamento de Salud han explicado a la ACN que la divergencia se da porque la Agencia de Salud Pública de Barcelona, organismo que depende del Ayuntamiento y de la Generalitat, no había informado hasta ahora de estas 635 defunciones, que no se han producido todas en un día, sino que han ido teniendo lugar en las últimas semanas, y de las cuales el Departamento ya ha informado en los comunicados diarios.

No es la primera vez que Vergés tiene problemas con las cifras sobre el coronavirus. En su día, el alcalde de Igualada Marc Castells ya polemizó con la consejera dado que las cifras de las defunciones en la Conca d'Òdena no cuadraban. Las muertes hospitalarias, que son las que daba salud, no correspondían con las cifras de la funeraria. Entonces, rectificó.