Una plataforma ciudadana ha convocado una concentración, este martes 28 de julio, en la plaza del ayuntamiento de Ripoll para protestar contra la creación de un coto privado de caza de miles de hectáreas de extensión que afectaría los municipios de Las Llosses, Sant Jaume de Frontanyà y La Pobla de Lillet. Un grupo de inversores, según informaciones que se han difundido en los últimos días en los medios locales, está comprando fincas en el Ripollès y el Berguedà, algunas de ellas con casas habitadas, con la intención de construir un gran espacio cerrado donde se criarían ciervos en una granja para matarlos posteriormente mediante la práctica de la caza deportiva. El proyecto incluye la construcción de alojamientos para cazadores de altísimo poder adquisitivo.

Los miembros de la plataforma No a los cotos elitistas denuncian que esta operación se está realizando con mucha opacidad y que el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat no está al tanto de la misma. En el manifiesto donde denuncian esta iniciativa se dice que "ya tiene consecuencias palpables: algunas vecinas serán expulsadas de su casa por la venta de estas fincas. Los intereses privados de una minoría adinerada se imponen sobre el derecho a vivir en su propia casa de estas vecinas".

El manifiesto considera que "este proyecto es un gravísimo atentado contra el territorio, que afecta tanto al ecosistema como a las personas que lo habitamos: cerrar miles de hectáreas supone un gran agravio para la interconexión entre poblaciones de fauna salvaje a la vez que acaba con el tránsito humano y ganadero de caminos históricos y vulnera el derecho de paso. Por otro lado, dispara el número de individuos de algunas especies, como el mismo ciervo o el corzo, que ya viven en libertad en estas montañas. Y todo esto no se desarrolla desde la óptica de la gestión de la población cinegética sino desde una cultura de la muerte como práctica deportiva".

En cuanto al aspecto social, la plataforma ciudadana considera que estamos ante un "ataque contra las formas de vida agro-forestales y ganaderas establecidas históricamente en estos valles, unas formas de vida que se han relacionado y han cuidado del entorno y que son las que queremos reivindicar para nosotros y para las generaciones futuras". Cree, además, que favorece el monocultivo turístico y aumentará el coste de la vida relegando a los vecinos y vecinas a trabajos precarios desvinculados del territorio donde habitan.

La concentración, prevista para las siete de la tarde y a la que se han sumado las campañas No al bike resort y Paremos el polígono, se hará bajo el lema 'La tierra para quien la cuida y la trabaja. Por unas vidas dignas, basta de agresiones al territorio'.