El Gobierno no prevé alargar la vida útil de ninguna de las centrales nucleares en España más allá de los 40 años, de forma que se obligará al cierre de todo el parque antes del horizonte del 2030, según el secretario de Estado de Energía, José Domínguez.

El mismo Domínguez ha indicado que no está en los planes del Gobierno prorrogar las licencias para las centrales nucleares, pero sí negociar para que el cierre sea "de acuerdo" con las empresas y "escalonado", con garantías para los desmantelamientos.

"Se podrían prorrogar, pero no es lo que contemplamos; lo que sí contemplamos es un cierre escalonado", reafirmó Domínguez en una conversación con periodistas.

La provincia de Tarragona cuenta con tres centrales nucleares en los municipios de Vandellòs, l'Hospitalet de l'Infant y Ascó. Se da la circunstancia que Vandellòs II, creada el 1987, envió en julio del año pasado la documentación para pedir más años de producción. Ascó I nació el 1983 y Ascó II lo hizo en 1985.

Domínguez destacó también que cerrar el parque nuclear es "una decisión social", aunque señaló que hay que hacerlo "de una manera segura y ordenada". "Y esto trae lustros", añade sobre esto.