El Ayuntamiento de Barcelona pone en marcha a partir de este jueves la Zona de Bajas Emisiones con la cual sancionará los vehículos de gasolina matriculados antes del año 2000 y a los de diesel de antes del año 2006 que circulen por la ciudad durante los días laborables.

Los vehículos matriculados que puedan circular por la capital catalana tienen que traer un distintivo ambiental y en caso contrario a partir de abril, el incumplimiento de esta normativa comportará sanciones de 100, 200 y 500 euros en función de la reincidencia del vehículo, el tipo de vehículo y si la infracción se ha dado durante un episodio de contaminación.

El Centro de Control de la ciudad -que ya acoge las cámaras de movilidad de Barcelona- tendrá centralizado el control de estos dispositivos, aunque el proceso de sanción será automático, puesto que los infractores recibirán directamente la multa, ante la cual podrán poner alegaciones y obtener una reducción si la pagan anticipadamente, como el resto de sanciones.

Estas cámaras -que tienen luz infrarroja para garantizar la visibilidad también por la noche, y que seguirán funcionando en caso de corte eléctrico- están dotadas con la última tecnología. A pesar de que la norma entra en vigor hoy, hasta el 1 de abril habrá un periodo de transición a través de notas pedagógicas enviadas a los que más reiteradamente incumplan la norma, no a todos los infractores, y que consistirá en un aviso.

Comprarse un coche nuevo o usar el transporte público, así es como se encuentran muchos conductores que no podrán entrar a Barcelona. Este 2 de enero se pone en marcha la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), una medida que restringe la circulación para los coches más contaminantes en cinco municipios: Barcelona, el Hospitalet, Sant Adrià, Cornellà y Esplugues.