El director de TV3, Vicent Sanchis, ha afirmado que él no habría emitido el documental El caso Rosell. Lo ha hecho en el curso de la comisión de control parlamentario de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) que se ha celebrado la mañana de este 22 de mayo de forma virtual en una sesión técnicamente accidentada en el Parlamento de Cataluña.

La emisión en directo se ha dejado de ver y escuchar precisamente cuando se planteaban las preguntas de la oposición sobre las escenas y expresiones que se recortaron en el pase que se hizo el pasado domingo en TV3. La respuesta de Sanchis ha dejado boquiabiertos los parlamentarios de la oposición puesto que es él quien decide qué se emite y que no en la televisión pública catalana.

La pregunta sobre porque aceptó que se programara un documental que él no habría emitido ha quedado pendiente. Explicarlo merecería, según Sanchis, unas explicaciones muy largas. “Ya hablaremos en otra reunión de esta comisión”, ha dicho. Su oposición a que se emitiera el documental se debe a que, a su entender, no cumple el libro de estilo de la CCMA.

Los portavoces de los grupos de PSC-Units per Avançar, Catalunya en Comú Podem y Ciudadanos han pedido explicaciones a Sanchis del porque desapareció del documental la alusión que se hacía a la relación del grupo audiovisual Mediapro con el proceso judicial que llevó a dos años en prisión al expresidente del Barça, Sandro Rosell, y también sus palabras en off que ponían punto y final al reportaje.

Sanchis ha dicho que no se cortó nada, sino que se editó siguiendo los criterios del director de Deportes y del Consejo Profesional de Informativos de TV3. Además, ha negado autoridad al Comité de Empresa de TV3 para opinar sobre esta cuestión. “El comité de empresa se tiene que dedicar a cuestiones laborales”, ha afirmado para rebatir las quejas de los representantes de los trabajadores ante la censura del documental, que provocó que su autor, Víctor Lavagnini, retirara la firma apelando a la cláusula de conciencia.

En cuanto a posibles presiones de Mediapro y de su propietario Jaume Roures para que no se citara a la productora audiovisual en el documental, Sanchis ha afirmado que “he recibido muchas, muchas presiones pero ninguna del señor Roures, Se sorprenderían de quienes me ha presionado y, además, se saldrá tranquilamente de esta historia después de haber provocado acusaciones de censura“. No ha aclarado, pero, a quien se refería. También se ha quejado de que ningún periodista le ha telefoneado para pedirle su versión sobre esta polémica.