Convocados por el Colectivo Ciutadella que agrupa a los periodistas que cubren la información del Parlamento de Cataluña, una treintena de profesionales de los medios de comunicación han protagonizado una sentada en la cámara catalana para denunciar las agresiones que reciben los profesionales en el desarrollo de su trabajo.

Los concentrados han estado sentados en el suelo de la entrada al hemiciclo de la cámara catalana durante diez minutos para exigir que tanto desde el gobierno catalán como por parte de los grupos parlamentarios "condenen las agresiones de todo tipo", indistintamente de quien las haga, y que se "hagan condenas más contundentes, aunque no sea de su signo político" el medio que sufre la agresión.

Desde el Colectivo Ciutadella también se reclama que el gobierno catalán y los partidos políticos hagan "pedagogía entre los suyos para que se deje informar, sea del signo que sea" el profesional que esté informando, en especial en unos momentos que se espera un incremento de la actividad de movilizaciones en la calle a raíz de la sentencia por el 1-O.

Reporteros Sin Fronteras reclama el final de las agresiones
La protesta del Colectivo Ciutadella coincide con la denuncia hecha por Reporteros Sin Fronteras (RSF) contra las agresiones a periodistas en Cataluña. Pauline Adès-Mervel, responsable para la Unión Europea y portavoz de RSF, ha dicho que "estamos profundamente consternados y preocupados por las imágenes que nos llegan periódicamente desde Cataluña, puesto que constatamos que la intensidad de los ataques a la prensa va in crescendo. De las consignas coreadas y las increpacions, hemos pasado a los insultos, el acoso y el hostigamiento y, finalmente, a la agresión física. Es un patrón que siempre se repite en las espirales de odio al periodista".

El presidente de RSF España, Alfonso Armada, ha dicho que "el clima de crispación que viven los reporteros de radio y televisión en Cataluña es insoportable. La polarización extrema que afecta la política se ha trasladado a los medios y de los medios, a la sociedad civil. Por eso, instamos a políticos y medios de comunicación a obrar con responsabilidad y rebajar la tensión, en la medida que los corresponde. La inminente sentencia del juicio del procés se traducirá en nuevas movilizaciones y los periodistas no pueden pagar el pato con más violencia. Estamos consiguiendo cotas absolutamente intolerables de agresividad e inseguridad".