El Comité de empresa de Catalunya Ràdio ha difundido, este viernes 18 de septiembre, un comunicado en el que pide el cese de su director, Saül Gordillo. El comunicado se titula 'Los chirridos ya no nos dejan oir la radio'. Mònica Terribas se refirió a los chirridos de su relación con Gordillo para justificar su decisión de negarse a continuar dirigiendo y presentando el matinal de la emisora.

El comunicado afirma que "la dirección (...) ha desistido de la gestión del día a día y ha potenciado una guerra entre departamentos, secciones, grupos y personas. Todas estas batallas afectan gravemente el trabajo de los trabajadores y, en definitiva, el complejo día a día de la radio. Por este motivo pedimos la renovación urgente".

"Continuamos asistiendo perplejos -continúa la nota- a la guerra partidista no sólo entre direcciones de la CCMA, de Informativos, de los medios, de los departamentos, estructurales...) sino entre secciones internas e, incluso, en el plan personal". Denuncia que "continuamos comprobando que cada cual define sus competencias según la ocasión, que hay grandes discusiones por temas mediáticos, como la dirección de El Matí de Catalunya Ràdio, y, en cambio, ningún interés en temas estratégicos como por ejemplo que se llene los fines de semana de verano de programación enlatada o bien haya un exceso de información grabada. Tampoco hay ninguna solución ni preocupación por los planes de teletrabajo, las herramientas que hacen falta, los planes de jubilación o renovación de la plantilla".

"Todo eso desemboca en un desgobierno, al potenciar el amiguismo y el servilismo y en unas diferencias incomprensibles en el funcionamiento de los diferentes departamentos y, en consecuencia, en los derechos de los trabajadores", se lee en el comunicado del comité que lamenta que "la radio chirría ahora y hace mucho ruido, porque una radio no es sólo su programación, es sobre todo su gente, toda su gente, la más vveterana y con más experiencia y la más joven que llega a la casa con mucha ilusión y nuevas ideas. No se puede menospreciar la experiencia ni enviarla al ostracismo. No sólo hay que renovar la parrilla, sino hacerlo de forma consecuente, y, también, organizar la estructura de la radio con sentido común, sin castigos ni premios, y basándonos en la profesionalidad, el rigor y el oficio".