Las últimas elecciones municipales y la formación de los nuevos ayuntamientos han dado situaciones insólitas cómo es el caso que ha llevado a la rotura de relaciones institucionales entre dos consistorios vecinos, el del Ayuntamiento de Mollet del Vallès y el Ayuntamiento de Sant Fost de Campsentelles (Barcelona).

El alcalde de Mollet, el socialista Josep Monràs, ha decidido suspender las relaciones institucionales con el Ayuntamiento de Sant Fost después de que en el pleno de constitución de este último consistorio la única regidora electa del PSC, María José Sánchez, anunciara que dejaba la formación socialista y presentaba su candidatura a la alcaldía con el apoyo de la agrupación de fuerzas independentistas.

Josep Monràs afirma que "acepta la legalidad del nombramiento de la nueva alcaldesa de Sant Fost, pero que quiere dejar patente que en ningún caso se puede aceptar el transfuguismo como práctica democrática y como vehículo para conseguir fines por los cuales no se ha sido votado y escogido por los ciudadanos y ciudadanas".

Para Monràs "las relaciones institucionales entre ayuntamientos se tienen que dar en un clima de confianza independientemente del color político que los gobierna y tienen que estar revestidas no sólo de legalidad sino también de legitimidad democrática, cosa que en estos momentos creemos que no se da a Sant Fost".

El alcalde de Mollet denuncia que el pasado 15 de junio María José Sánchez, que encabezaba la lista del PSC y fue la única regidora electa de esta formación, tenía que apoyar a la candidatura del grupo Independientes Unidos por Sant Fost (IUSF), pero que en el último momento anunció su renuncia al PSC y presentó su candidatura que recibió los votos de los regidores de ERC, PDECat, la ANC i la Crida, agrupados en una única candidatura, y Sant Fost en Comú Podem.