La variante viaria de Vallirana ha quedado abierta al tráfico este martes, 15 años después del inicio de las obras, dejando así atrás tres décadas de reivindicaciones vecinales. Licitadas en 2003 e iniciadas en 2004, las obras para desviar del municipio de Vallirana el tráfico de la carretera N-340 sufrieron varias interrupciones y rectificaciones técnicas y presupuestarias durante estos años.

La inversión, según ha comunicado el Ministerio de Fomento, ha sido de 176 millones de euros, 167,39 millones de los cuales corresponden al presupuesto de las obras y el resto, al importe de las expropiaciones, las asistencias técnicas para redactar el proyecto y el control y la vigilancia de la obra.

El tramo principal de esta variante de 3 kilómetros es un túnel de 2,4 kilómetros, donde la velocidad máxima es de 50 kilómetros por hora, que evitará a los vecinos de la calle Mayor el ruido y la contaminación directa de los vehículos que hasta ahora han circulado, y han formado a menudo retenciones, en la localidad del Baix Llobregat.

El túnel incluye sistemas de seguridad para que puedan circular camiones de transporte de mercancías peligrosas y conecta la entrada del casco urbano de Vallirana con el enlace con Cervelló de la autovía B-24.