Pedro Sánchez se enfrenta hoy con la primera movilización de la derecha para forzar un adelanto electoral, con el conflicto catalán como trasfondo. Miles de personas se han sumado al llamamiento de PP, Cs y Vox para defender la unidad de España y reclamar elecciones anticipadas a Sánchez.

La concentración, con el lema "Por una España unida, elecciones ahora", tiene el apoyo de Vox, el socio parlamentario del PP en Andalucía, y otras formaciones de ultradreta, como la Falange, Hogar Social o España 2000.

El presidente del PP, Pablo Casado, ha remarcado al llegar a la manifestación que "el tiempo de Sánchez ya ha acabado": "En cien días tenemos tres elecciones en las cuales podemos pasar de estas plazas a las urnas, la España de los balcons tiene que pasar a las urnas".

Por otro lado, el líder de Ciutadans, Albert Rivera, ha pedido a los suyos que demuestren en la calle que "España dice basta a la deriva de Sánchez".

El líder de Vox, Santiago Abascal, ha dicho que hoy España tiene la oportunidad de denunciar "la traición de un gobierno ilegítimo y mentiroso", en referencia al gobierno de Sánchez que, dice, sólo está "sostenido por los enemigos de España, del orden constitucional y de la convivencia entre españoles".

Abascal ha remarcado "la necesidad de sofocar el golpe" en Cataluña "hasta las últimas consecuencias" con la detención de sus "responsables y conspiradores", en referencia, entre otros, al presidente de la Generalitat, Quim Torra. También ha abogado por la suspensión de la autonomía de Cataluña.

Los periodistas Carlos Cuesta, María Claver y Albert Castillón, han leído el manifiesto con que se ha puesto fin a la concentración. Un manifiesto que empieza proclamando "el enérgico rechazo a la traición cometida por el gobierno de España en Cataluña". Unas palabras que los manifestantes han coreado con gritos de "Puigdemon a la prisión".

Según la Delegación del Gobierno, unas 45.000 personas han secundado la manifestación organizada por el PP, Cs y Vox.

El exprimer ministro francés y candidato a la alcaldía de Barcelona, Manuel Valls, no ha querido subir al escenario para hacerse la fotografía final de la manifestación. No quería coincidir con el líder de Vox, Santiago Abascal. Si lo han hecho, sin complejos, Pablo Casado y Albert Rivera.