Este viernes la situación en el aeropuerto del Prat ha sido prácticamente normal, a pesar de la huelga indefinida de los vigilantes de seguridad. La parada de los trabajadores de Trablisa no ha alterado la normalidad de un viernes de agosto en el aeropuerto y las colas no se han alargado mucho.

Las colas para pasar el control de seguridad de la T1 han sido de sólo unos diez minutos. Una tendencia que se ha mantenido a lo largo del día, con algún pico puntual cuando la espera ha estado de media hora.

De hecho, siguiendo los consejos de Aena, los pasajeros han llegado con mucha antelación y no ha habido prácticamente cola para pasar los arcos de seguridad. Las serpentinas adicionales que se han instalado por si la cola se desbordaba, sólo se han usado de paso.

En cambio, en la terminal 2 ha habido más problemas con un pico de colas a primera hora de la mañana pero que se ha normalizado enseguida.

Los trabajadores de Trablisa denuncian prácticas ilegales de la empresa para frenar los efectos de la huelga. Un rifirrafe legal que traerá cola, porque no es la única. El comité de empresa ya ha presentado una denuncia al Departamento de Trabajo en que asegura que Treblisa ha traído compañeros de Mallorca para evitar que se formen largas colas en el Prat. Además, los trabajadores denuncian que este viernes por la mañana la empresa ha obligado a trabajar siete empleados que querían hacer huelga.

Los trabajadores también avisan que durante la mañana ha habido sólo cinco vigilantes por cada filtro cuando, en temporada alta, tienen que haber seis. Aseguran que con estas prácticas se pone en peligro la seguridad al aeropuerto del Prat.