Los trabajadores de seguridad del aeropuerto de El Prat han empezado la huelga indefinida. El colectivo decidió ayer en asamblea rechazar la propuesta que les había hecho la dirección de la empresa, Trablisa, en una reunión de mediación que acabó sin acuerdo. La huelga ha empezado a la medianoche, con unos servicios mínimos del 90%, dictados por el gobierno español.

La participación a la votación para decidir si iban o no a la huelga fue muy baja -los filtros de seguridad cuentan con 500 trabajadores- porque, según el comité, muchos de los implicados han optado directamente por no votar una propuesta "vacía de contenido". En cualquier caso, el resultado de la votación fue claro: 175 votos en contra de la propuesta y sólo 2 a favor. El comité se ha mostrado indignado con la oferta, que han considerado del todo insuficiente.

Así, el aeropuerto se enfrenta hoy y hasta que dure la huelga a una situación límite a pesar de los servicios mínimos. Se prevén largas colas para poder pasar los controles de seguridad, y las aerolíneas y Aena recomiendan a los viajeros acudir a la instalación con tiempo y traer el 'check-in' (facturación) ya hecho por internet. En caso de tener que facturar maletas, recomiendan acudir cuanto antes mejor al mostrador de su aerolínea.

El Prat vivirá de nuevo una situación similar a la de hace dos años, cuando el personal de la empresa entonces encargada de los controles, Eulen, también fue a la huelga en pleno agosto. En aquella ocasión, después de días de problemas, se reforzó la presencia de la Guardia Civil para evitar que hubiera una huelga de celo.

Trablisa sólo ha accedido a aprobar un plus de nómina para sus empleados que se empezará a aplicar a partir del mes de octubre, una "propuesta de mínimos", según el comité de huelga.