El comité de huelga de los vigilantes de seguridad del aeropuerto del Prat sopesa endurecer su protesta. Los trabajadores constatan la escasa incidencia de la parada indefinida que arrancó este viernes con unos servicios mínimos del 90%. Este sábado lamentaban que había menos tiempo de espera en las colas de control de acceso a la infraestructura que en una jornada ordinaria de agosto.

En esta tesitura, recuerdan que están cumpliendo su compromiso de trabajar con profesionalidad y cumplir con los servicios mínimos, tal como dicta la ley, y constatan que la "única solución real de protesta es la realización de una huelga de celo", cosa que hasta ahora no han hecho, aseguran.

A pesar del poco impacto de la huelga, el comité de empresa ha afirmado que la plantilla mantendrá la huelga indefinida y esperan que la dirección de Trablisa reaccione y se siente a negociar.

La segunda jornada de la huelga de los vigilantes de la empresa Trablisa se desarrolló ayer con normalidad y el tiempo de paso de los controles no superó en ningún momento el ordinario. Así, la media de espera de las colas es de unos 30 minutos, habituales para un fin de semana de agosto.