Una marcha de 400 bomberos de la Generalitat de Cataluña se ha manifestado este lunes por la mañana desde la sede del Departamento de Interior hasta la plaza de Sant Jaume de Barcelona para denunciar que se encuentran "a punto del colapso".

Los bomberos catalanes reclaman inversiones en nuevos vehículos y material. También alertan de que, por falta de efectivos, trabajan demasiadas horas extra, que los sindicatos han cifrado en medio millón, aproximadamente, durante 2017.

La protesta contra la precariedad que denuncian se dirige, principalmente, contra los departamentos de Economía e Interior, a los que reprochan que se "pasan la pelota" y no resuelven una situación que consideran insostenible. Destacan, de hecho, que las actuales condiciones afectan a la calidad del servicio.