La histórica La Seda de Barcelona es la propietaria de Industrias Químicas de Óxido de Etileno (Iqoxe). La planta química de La Canonja que explotó el martes por la tarde. La Generalitat ha abierto un expediente por si la dirección de esta empresa no había comunicado a tiempo el accidente y, además, se ha sabido que la Inspección de Trabajo, dependiente de la Generalitat, también le había abierto cuatro expedientes los últimos años. Además, los Mossos d'Esquadra registraron ayer jueves al atardecer las oficinas centrales de La Seda y de Iqoxe.

Además, Protección Civil no aplicó el plan de seguridad, a pesar de la nube y el incendio. Parece que la empresa dijo que la nube no era tóxica, pero en cambio Protección Civil sí que recomendó a través de las redes sociales que más de 300.000 personas del Camp de Tarragona permanecieran encerrados en sus domicilios.

La Seda de Barcelona, una histórica empresa del Prat de Llobregat, fue comprada el abril de 2014 por Ricardo Leal, quién fue de la mano de José Luis Morlanes, exvicepresidente de esta compañía entre 2009 y 2013. Con la entrada de Cristian Ley, nombre de la inversora de Leal, Morlanes volvía a La Seda y, además pasaba a ser el consejero delegado de Iqoxe. Morlanes y Leal también compartirían otras inversiones.

Morlanes, máximo responsable de La Seda y de Iqoxe, fue un joven dirigente sindical de la UGT en el Baix Llobregat, sindicato al cual se afilió en 1977 con sólo 24 años. Llegó a la secretaría general del Baix Llobregat en 1990, cargo que contabilizó con el de regidor del Ayuntamiento de Cornellà. En el consistorio entonces presidido por José Montilla llegó a ser teniente de alcalde y responsable de urbanismo. Su gestión en el Ayuntamiento, pero, estuvo rodeada de polémica, pues tuvo que hacer frente a varias acusaciones de haber cobrado comisiones.

Morlanes se vinculó a La Seda a principios de los años noventa, cuando la multinacional holandesa Azko desinvirtió. Después de un largo periodo de crisis, se llegó a un acuerdo y Morlanes entró a formar parte del consejo de administración en representación de la UGT. Precisamente, en este consejo coincidió con Artur Mas o Jordi Vilajoana. Morlanes acabó siendo el director general entre 2003 y 2004, cuando pasó a ser el vicepresidente económico del RCE Espanyol e hizo la transición entre Sarriá y el nuevo estadio en Cornellà-El Prat. En 2009 volvió a La Seda como presidente, pero en junio de 2013 fue destituido por el consejo de administración.

A pesar de todo, Morlanes volvió en abril de 2014, entonces acompañado de Ricardo Leal, el cual acaparó la mayoría de las acciones y devolvió a Morlanes a su lugar de máximo responsable de la histórica compañía. Además, Leal le confió la gestión de Iqoxe.