El segundo día de protestas por la sentencia del 'procés' ha empezado tranquilo, con cortes en diferentes carreteras catalanas, pero poco a poco se ha ido crispando el ambiente hasta que han llegado, una jornada más, las cargas policiales. Esta vez, el punto de tensión ha sido la delegación del gobierno español en Barcelona, allá es donde se han reunido más manifestantes y donde la policía ha cargado con más contundencia.

Así, miles de personas se han concentrado ante la delegación, completamente blindada por un perímetro de vallas y un fuerte cordón policial de los Mossos. Una concentración que ha tenido dos puntos neurálgicos contrapuestos: velas encendidas en la esquina de Mallorca con Bruc, y tensión y cargas de los Mossos tres calles más allá, en Mallorca con Paseo de Gràcia.

La Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural habían convocado una sentada "pacífica" cerca de la delegación del gobierno español. Las dos entidades han hecho, además, otro llamamiento para replicar la sentada ante las subdelegaciones del gobierno español en Tarragona, Lleida y Girona, donde también se han reunido miles de personas. En otras ciudades catalanas los manifestantes se han congregado ante edificios diversos del gobierno español.