La agresividad mostrada por independentistas que se movilizaron el lunes para protestar contra la presencia del rey, e impedir la asistencia de invitados a la gala de la Fundación Princesa de Girona, no se limitó a los insultos, empujones y escupitajos recibos, entre otros, por el concejal del Ayuntamiento de Barcelona Josep Bou.

Una de las otras personas hostigadas el lunes, el empresario Antonio Castañer, es el consejero delegado de la empresa fabricante de alpargatas Castañer, que también se ha convertido en una diana de las iras independentistas.

Algunos usuarios de redes sociales han llamado al boicot, a hundir la compañía, y han invitado a marcharse de Cataluña a los responsables de esta empresa familiar, que tiene una tienda cerca de la upper Diagonal y una clienta tan famosa como la reina de España.

Por otro lado, Ana Moya, la directora general de la empresa panadera de Josep Bou, el regidor del PP en Barcelona vejado por independentistas el lunes, denunció desde Twitter las pintadas que se encontró cerca de casa, en las que el apellido Bou aparece rodeado por un punto de mira.

Moya ha reconocido en declaraciones recientes a El Confidencial que las doce panaderías que tiene Bou en Barcelona han sufrido desde que el ahora regidor ha encabezado la asociación Empresaris de Catalunya, no independentista, y que en algunos de los establecimientos han perdido un 50% del negocio.