La compañía Cabify ha anunciado este miércoles que volvería a operar a partir de este jueves en la capital catalana, después de anunciar su adiós el 1 de febrero. El motivo de su salida fue el decreto aprobado por el Gobierno catalán que establece la necesidad de contratar con 15 minutos de antelación sus servicios, pero ahora Cabify pretende esquivar la normativa.

La compañía defiende que el plazo de precontractación es sólo aplicable la primera vez que un usuario utilice el servicio, y no cada vez que quiera usarlo.

"Cuando el usuario acepte las condiciones de contratación y transcurra el periodo de antelación estipulado, el viajero habrá contratado un servicio de transporte que puede usar sin necesidad de contratar cada viaje", han argumentado fuentes de la empresa a Europa Press.

La compañía también ha explicado que a partir de este jueves dispondrá de unos 300 vehículos y que operará de forma directa vehículos de alquiler con conductor, en vez de hacer de intermediario del servicio, como hacía hasta ahora.

Además del decreto de Gobierno, el 26 de febrero el área Metropolitana de Barcelona aprobó el reglamento que amplía este periodo a un mínimo de una hora.

El consejero de Políticas Digitales de la Generalitat, Jordi Puigneró, ha salido al paso del anuncio de Cabify y ha asegurado que al Gobierno no le constaba que la plataforma hubiera marchado de Barcelona. "Lo que ha hecho es adaptar su aplicación a la nueva realidad que decretó el Gobierno de la Generalitat", ha valorado.

Para Puigneró, la de Cabify es una "buena decisión" que demuestra que el sector VTC y el del taxi pueden convivir en una misma ciudad.