El Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) es, de lejos, el que sufre más ataques contra sus sedes, 125 de los 212 contabilizados por la Oficina de Derechos Civiles y Políticos, un organismo del departamento de la Vicepresidencia y de Economía y Hacienda de la Generalitat.

Según el informe de 2019 elaborado por esta Oficina, el PSC fue la principal diana de la intolerancia política, ya que recibió el 59% de los actos vandálicos perpetrados contra sedes. En segundo lugar se sitúa ERC, con 47 casos, y en tercer lugar, Ciudadanos, que sufrió 11 ataques el año pasado. La CUP sufrió 10, mientras que Podemos totalizó siete. El PDECat y el PP, cuatro cada uno. Y JxCat , tres.

En total, este organismo del departamento de la Vicepresidencia identifica 655 casos, de los que 286 corresponden a actos vandálicos contra entidades y 212 a actos contra sedes de partidos políticos.

El responsable de la Oficina de Derechos Civiles y Políticos, el exdirigente de la CUP Adam Majó, considera, no obstante, que no hay "un problema de convivencia" en Cataluña, sino "de tensión política no resuelta".

Españolismo y ultraderecha
La Oficina destaca que la mayoría de las agresiones efectuadas desde 2017 las cometieron grupos "de ideología españolista" que vincula con "la extrema derecha", a los que atribuye ataques contra simbología independentista en lugares públicos y con el uso de "herramientas y armas peligrosas", así como "amenazas y coacciones".

Cifras del 1-O
Por otro lado, el organismo afirma que "más de 2.000 personas" fueron "represaliadas desde el 1-O", entre los que suma 12 condenados por el Tribunal Supremo, nueve personas que considera "exiliadas", un presidente de la Generalitat "pendiente de inhabilitación firme" (Quim Torra), una persona confinada hasta mayo, 308 personas detenidas y 1.491 personas heridas. También indica que 144 páginas web se cerraron y cifra en 817 personas las personas investigadas.