El incidente del correbous de Vidreres de domingo, con 19 heridos, ha reavivado las críticas de los colectivos animalistes en contra de estas celebraciones en Cataluña. Ahora, no sólo lo denunciarán por la vía administrativa, sino que también lo harán por la vía penal. Es lo que la protectora Lex Alma ha anunciado.

Los animalistes consideran que hay bastante elementos para poder denunciar penalmente lo que pasó en la plaza portátil donde se celebró el correbous de Vidreres cuando uno de los terneros saltó una valla y empezó a embestir al público que se sentaba en las gradas.

Los Mossos d'Esquadra investigan también las circunstancias que rodean lo que pasó para determinar responsabilidades. Todavía hay una persona ingresada en estado grave en el hospital de Girona, de las 19 que fueron atendidas. La policía acabó abatiendo el animal en un bosque próximo en la plaza, porque no lo pudo reducir.

El consistorio ha hecho público un comunicado en que lamenta el accidente y ahora estudia el futuro del correbou. Jordi Camps, alcalde de la población, ha dicho que se cumplían todas las normativas para celebrar este acontecimiento.

Vidreres es el único lugar de las comarcas gerundenses donde se continúan celebrando correbous. Hace tres años se abolieron en Roses, Torroella de Montgrí y Olot. El 2016 también se suprimieron en Badalona y en Vilanova i la Geltrú, que eran los dos que quedaban en las comarcas de Barcelona. En la Cataluña central todavía se mantienen en Santpedor y en Cardona. En Tarragona, todavía hay una treintena de municipios que celebran correbous, la mayoría en las Terres de l'Ebre.

La ley que regula estos espectáculos es del 2010. La aprobaron CiU, ERC, el PP y el PSC.

Las asociaciones animalistes ya han avisado que no se quedarán con los brazos cruzados. Asociaciones como Lex Alma estudian también una recogida de firmas para impulsar una ILP, tal como se hizo el 2010.