El independentismo está instalado en el día de la marmota, que en un film conocido como Atrapado en el tiempo protagonizaron Bill Murray y Andie MacDowell allá por los años noventa. Dos años después de una multitudinaria manifestación en la calle Marina de Barcelona reclamando la libertad de los políticos encarcelados, la ANC y Òmnium han vuelto a recaer al mismo lugar bajo la misma reivindicación, pero este año ha congregado la mitad de personas, unas 350.000. El pasado viernes día 18, cinco días después de la sentencia, se manifestaron cerca de medio millón de personas también a Barcelona.

A pesar de que la convocatoria era para reclamar la libertad de los condenados por el Tribunal Supremo, el grito más numeroso ha sido el de independencia. La gente ocupaba los cruces, pero la calzada y las aceras no estaban tan llenas como hace dos años, cuando era materialmente imposible circular a pie. En cambio, dos años después, cualquier peatón era capaz circular sin demasiadas trabas desde la Sagrada Familia hasta el final de la calle Marina.

Muchos grupos de castellers animaban los diferentes tramos. Muchas parejas con sus hijos bastante pequeños sentados en tierra merendaban sus yogurts. Muchos han reciclado las camisetas de los 11-S. Los manifestantes se han entretenido silbando a los helicópteros y señalando con el índice en alto en dirección a estos aparatos creyendo que eran los policiales, pero también había de medios de comunicación.

El independentismo asociativo sigue mirando el pasado. Sigue copiando marchas de la libertad o manifestaciones de hace dos años. Parece que los independentistas parece que sigan menos las consignas de la ANC y Òmnium. Quizás, también, empiezan a estar cansados de tanta manifestación. Quizás, también, tienen miedo de disturbios, como los protagonizados la última semana por unos grupos violentos y encapuchados. Quizás, están simplemente cansados. Por cierto, es probable que los del tsumani democrático aseguren el éxito de la manifestación es gracias a ellos. Aseguraron que durante la manifestación se podría encontrar el QR que actualiza la aplicación. Miles de personas buscaban dentro de la manifestación quién tenía los QR. Parecían seguidores del juego pokèmon.