La Seguridad Social ha perdido 833.979 afiliados este mes de marzo por la crisis causada por la pandemia del coronavirus y 302.265 personas se inscribieron al Servicio Público de Ocupación Estatal (SEPE) en este contexto. Durante las dos primeras semanas de confinamiento se han destruido 1,4 millones de puestos de trabajo.

La destrucción del empleo ha afectado principalmente a los trabajadores que tenían contratos temporales, que sufren una reducción del 17,3%. El impacto sobre la ocupación indefinida es del 1,9%. La contratación, cifrada en más de 1.250.000 nuevos contratos, fue un 26,5% menor que en marzo de 2019.

Por Comunidades Autónomas, Andalucía sufre el peor dato, una destrucción del empleo del 6,63%, mientras que Cataluña, que pierde un 4,41%, tiene 22.000 parados más y es la tercera CCAA donde más sube el paro.

Los sectores más afectados son los de la hostelería (pierde 60.000 trabajadores), la construcción (unos 40.000) y la actividad artística (14.000), mientras la afiliación sube en la agricultura y la sanidad.

Se trata del peor dato mensual de paro registrado, superando el de enero de 2009, cuando la desocupación en el marco de la crisis económica experimentó un incremento de casi 200.000 personas y se destruyeron unos 350.000 puestos de trabajo.

Los más de 300.000 parados sumados este mes de marzo elevan el total a casi 3.350.000, una cifra que no se alcalzaba desde abril de 2017. El número de afiliados es de 18,4 millones, según los datos oficiales.