"Es un fraude que para llevar una silla de ruedas te cobren más al subir a un taxi, tanto por bajada de bandera como por un suplemento". Con esta rotundidad se expresa la Síndica de Greuges (Defensora del Pueblo) de Barcelona, Maria Assumpció Vidal, en una nota que ha hecho levantar la liebre y ha puesto contra las cuerdas al Instituto Metropolitano del Taxi (IMET). "Es un fraude habitual. A mí me lo han intentado hacer varias veces, pero siempre me he negado porque conozco mis derechos, pero quizás hay otra gente que no y que han acabado pagando", afirma Pilar Díez, abogada que se mueve por Barcelona en silla de ruedas.

Consultadas fuentes del IMET sobre este supuesto fraude, nos explican que este organismo "establece las tarifas anuales, que son iguales para cualquier tipo de servicio de taxi. En estas tarifas no se recoge ningún suplemento por silla de ruedas. Al contrario, en las pegatinas de tarifas que se encuentran en los cristales de cada taxi se especifica que la silla de ruedas es gratuita".

Un hecho que contradice la denuncia que una persona con discapacidad puso ante la Síndica de Greuges, y que corrobora la abogada Pilar Díez, en que se explicita que hay servicios de taxi adaptado para personas con movilidad reducida que cobran una tarifa diferente, concretamente 13,90€ de suplemento de lunes a viernes en horario por la mañana y 14,50€ en horario nocturno y los fines de semana. Especialmente sangrante es este caso, puesto que las personas con discapacidad que necesitan un taxi adaptado tienen que pedirlo, sí o sí, a través de emisora, que cobra 7€ mínimo, ante la imposibilidad de parar un taxi a pie de calle levantando la mano.

En Barcelona hay 140.000 personas con discapacidad y sólo 91 taxis adaptados, que no representan ni el 1%, cuando la normativa marca que sea un 5% de la flota de taxis de la ciudad. "Queremos y necesitamos una oferta más amplia de taxis adaptados, con precios acordados y que el IMET haga un seguimiento –declara Montse Pallarès, presidenta de la Confederación de Entidades de Personas con Discapacidad Física y Orgánica Francesc Layret–. Exigimos una solución. No puede ser que una persona con discapacidad tenga que esperar más de media hora, después de haber llamado un taxi. Y de emergencias ya ni hablamos".

Desde las entidades explican, con pelos y señales, los abusos que comentan algunos taxistas. Por ejemplo: "Compran un coche de siete plazas con rampa, pero al cabo de unos días quitan la rampa y se marchan al aeropuerto a coger grupos de turistas". Muchos de estos taxistas fraudulentos son los mismos que piden licencia para operar un coche adaptado que les permite trabajar los siete días de la semana y en dos turnos, mientras que el resto tienen que parar obligatoriamente un día y trabajan sólo un turno. Doble beneficio, del cual los discapacitados no sacan ningún provecho.

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