FundiPau, entidad que promueve un mundo sin violencia y en paz, y la Red de Alcaldes y Alcaldesas por la Paz han lanzado la acción '75 años de Hiroshima y Nagasaki #NUNCAMÁS', en la que, coincidiendo con el 75 aniversario del lanzamiento de las bombas atómicas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, reclaman el apoyo de la ciudadanía, de las organizaciones de la sociedad civil y de las instituciones para exigir al gobierno central que ratifique el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares. La acción, que empezará este jueves en recuerdo de la bomba de Hiroshima y se alargará hasta el próximo 9 de agosto por la bomba de Nagasaki, busca que la ciudadanía se imprima un cartel donde se indica '75 años de Hiroshima y Nagasaki #NUNCAMÁS' y que la comparta en las redes sociales.

FundiPau señala en un comunicado que el tratado fue aprobado por las Naciones Unidas el 7 de julio de 2017 tras una fuerte movilización de la sociedad civil en el marco de la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares, pero subraya que para que este entre en vigor es necesario el aval de 50 países del mundo (actualmente lo han ratificado 40).

El comunicado recuerda que en Hiroshima y Nagasaki murieron más de 240.000 personas entre el momento de la deflagración y las semanas posteriores, y señala que sus efectos provocaron enfermedades, malformaciones y la muerte de miles de personas más durante muchos años. A la vez, esta entidad que busca un mundo sin violencia lamenta que hoy en día 9 países tengan un total de 13.400 armas nucleares, enfatizando que 3.700 de las cuales están a punto para ser utilizadas y que la mayoría de ellas son 100 veces más potentes que las que sufrieron las dos ciudades japonesas.

FundiPau, asimismo, indica que las nucleares son las únicas armas de destrucción masiva que todavía no están prohibidas y advierte de que amenazan la continuidad del planeta. Por este motivo, el colectivo pide no dejar el futuro de la humanidad en manos de líderes como el presidente norteamericano, Donald Trump, o el presidente ruso, Vladimir Putin.

El director de FundiPau, Antoni Soler, asegura que "no hay vacuna posible contra los efectos de las armas nucleares", y añade que "sólo su eliminación nos puede proteger".

Asimismo, el alcalde de Granollers (Barcelona) y vicepresidente de la Red de Alcaldes y Alcaldesas por la Pau, Josep Mayoral, recuerda que "las armas nucleares apuntan a las ciudades y por eso desde los municipios tenemos la responsabilidad de contribuir a su prohibición." Mayoral afirma que "abolir las armas nucleares es urgente" y remarca que "la fuerza de la ciudadanía acabará ganando porque es el único camino posible", recordando que "el otro es la destrucción."