El prior de la Abadía del Valle de los Caídos, el benedictino Santiago Cantera, ha advertido al Gobierno de que prohibirá la exhumación de Francisco Franco, a pesar de que el Tribunal Supremo así lo ha ordenado.

En una carta enviada a la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, asegura que la “abadía no autoriza el acceso a la basílica con la finalidad de acceder a una sepultura”.

Para este prior, y a pesar de la resolución del Tribunal Supremo y del apoyo del Vaticano a la propuesta del Gobierno español de trasladar el féretro con los restos del dictador fuera del Valle de los Caídos, la sentencia de los tribunales “no resuelve alegaciones”, entre las que destaca la “vulneración de la libertad religiosa” y que no contaría con la “preceptiva autorización eclesiástica”.

La postura de este monje, de la misma comunidad que Montserrat, se basa en razones políticas (fue candidato de Falange en los años 90), sentimentales (prometió a los descendientes de Franco que no lo consentiría) y religiosas (cree que la exhumación vulneraría los acuerdos Iglesia-Estado).

La única persona que podría hacerle cambiar de opinión sería el Papa Francisco. Así, el Vaticano podría decidir su expulsión o bien la intervención de la Basílica.