Las escuelas de las áreas más pobladas de Cataluña han reabierto este lunes, después de casi tres meses, coincidiendo con la entrada a la fase 2 del desconfinament. La ausencia de alumnos y las estrictas medidas de seguridad han sido la tónica general, como ya pasó en las áreas pioneras de la desescalada, hace una semana.

Los centros educativos situados en las zonas sanitarias de Barcelona y su área metropolitana y Lleida, al haber entrado este lunes en fase 2, se unen a la reapertura en las escuelas e institutos situados en las regiones sanitarias del Camp de Tarragona, Terres de l'Ebre, Alt Pirineu-Aran, Girona, Catalunya Central, Alt Penedès y Garraf, que abrieron el pasado 1 de junio.

Según los datos de la consejería de Enseñanza, han empezado a prestar atención presencial 1.413 centros públicos de educación infantil, primaria y secundaria (el 60% de todo Cataluña) y 566 centros concertados (el 80%), mientras que el resto lo hicieron la semana pasada.

La presencia escasa de alumnos se explica tanto por el miedo de las familias al contagio como por el hecho que muchos centros no han ofrecido la acogida de los alumnos de infantil porque consideran inasumibles los requisitos fijados por Enseñanza, sobre todo la distancia física. De hecho, el sindicato mayoritario de los maestros, USTEC, llevó a los juzgados el plan de reapertura.