El gran malestar expresado por los viticultors por los precios que les pagan por la uva ha llevado a la consejera de Agricultura, Teresa Jordà, a reunirse con los representantes de los viticultors del Penedès y de los productores de cava para buscar una solución al conflicto de los precios.

Los viticultors denuncian que las grandes bodegas les quieren pagar un 28% menos por la uva que la temporada pasada y piden a las instituciones que les ayuden a encontrar una solución.

Esta reunión se ha convocado después de las diversas concentraciones de protesta de labradores que se hicieron la semana pasada.

La consejera de Agricultura de la Generalitat se ha comprometido con productores y empresas elaboradoras de cava a "trabajar juntos" para la viabilidad del sector y su futuro.

"Lo que queremos es unos precios dignos para que salga ganando el productor, para nosotros importantísimo, pero también el elaborador. Porque al final, sin unos y sin los otros, el Penedès se desfigura y el país también", indica.

Los viticultors han agradecido el apoyo a pesar de no "haber llegado a ninguna solución en firme para la campaña actual", y han decidido mantener la huelga para el 5 de septiembre.

Las tres entidades que representan los productores han destacado la voluntad expresada por todas las partes presentes en la reunión "para retomar las negociaciones" cuando acabe la cosecha para evitar que se repita un conflicto como el actual.

Los productores de uva no recogerán ni entregarán uva a las bodegas durante la jornada de huelga en protesta "por los bajos precios que las bodegas más grandes quieren pagar durante esta campaña".

Las marcas que más botellas de cava venden -Freixenet, Codorniu y Jaume Serra- compran el 90% de la producción de uva por cava y, por lo tanto, tienen suficiente fuerza para situar los precios sobre unos 35 céntimos el kilo.