Las asociaciones y patronales comerciales de Lleida, movilizadas este jueves, han gritado "¡basta!" y han exigido a las administraciones públicas medidas "menos drásticas" para controlar los brotes de coronavirus del Segrià, ya que el actual cierre perimetral está afectando de lleno al tejido empresarial y comercial.

Estas entidades, que temen que se decrete un nuevo confinamiento domiciliario, han publicado un comunicado en el que se muestran disconformes con el cierre del Segrià decretado por la Generalitat y critican "la mala gestión" de la Paeria, de la Diputación de Lleida y de los gobiernos catalán y español. Los comerciantes asumen las pérdidas de los dos meses de confinamiento, pero avisan de que "otro confinamiento no lo podremos asumir".

En este sentido, la Cámara de Comercio de Lleida aboga por facilitar "microconfinamientos selectivos en el Segrià" y alerta de que un confinamiento domiciliario de toda la población "generaría un impacto sobre los sectores empresariales, y concretamente sobre el comercio y la hostelería, que provocaría el cierre definitivo de muchos establecimientos".

Por su parte, la presidenta de la Federación de Comercio de Lleida, Maria Rosa Eritja, ha asegurado que los comerciantes se sienten "cansados" y "engañados", y ha solicitado a las administraciones el aislamiento de las personas afectadas por el brote, pero no confinarlas a todas. Al mismo tiempo, Eritja ha reivindicado que "el comercio ha hecho las cosas bien" y "todo lo que se le ha pedido".

Finalmente, el presidente de Pimec en Lleida, Jaume Saltó, ha lamentado que la "improvisación" del Ejecutivo catalán con el confinamiento del Segrià "lastra la recuperación económica".