Mientras el FC Barcelona se agita durante las últimas horas por el denominado 'redes-gate', un caso de uso perverso y malintencionado de cuentas y perfiles en contra de determinados barcelonistas, la administración interna se ha visto zarandeada y sorprendida por una renuncia sorprendente e inesperada. La directora financiera Montserrat Font ha comunicado a la dirección del club su marcha inminente, seguramente con fecha 1 de marzo, con carácter irrevocable.

No se trata, según han entendido los mismos empleados del FC Barcelona, de un adiós envuelto en circunstancias habituales sino como resultado de las tensiones que se viven dentro del área financiera bajo el mando y la dirección de Pancho Schroder, director corporativo y primera autoridad en materia de gestión económica y financiera.

Las fuentes más próximas sostienen que, a la vista de los más recientes planteamientos estratégicos propuestos y validados por Pancho Schroder y el principal responsable de la junta, el vicepresidente económico Enric Tombas, que también ejerce el cargo de tesorero, Font habría manifestado su total desacuerdo. De hecho, no habría subscrito con su firma y autoridad como directora financiera el nuevo rumbo de las cuentas del FC Barcelona.

Ciertamente van aumentando los rumores de una deuda colosal, muy maquillada en las cuentas oficiales del Barça aunque los expertos son capaces de visualizar y detectar entre el lío de números aprobado en la última asamblea.

La noticia de su renuncia, pero, no se había asociado, al menos hasta ahora, a las informaciones sobre los pagos a la empresa I3 Ventures, de casi un millón de euros, que según ha publicado la Cadena SER se habrían fraccionado en cinco facturas para evitar el control de la junta teniendo en cuenta su cuantía.

En cualquier caso, malas noticias para la reputación del FC Barcelona. Montserrat Font había sido contratada en 2005 por la administración de cuando era la directora general Anna Xicoy siendo presidente Joan Laporta.